Dom. Nov 17th, 2019

Dolor precordial. El que avisa no es traidor

dolor precordial

Me encontraba en Aranjuez, última ciudad de Madrid por el sur, Real Sitio y Villa de Aranjuez para ser más exactos, declarada patrimonio nacional por la corona.

Disfrutaba del dia de la madre con mis hijos y mi mujer. Entre plato y plato surgió la necesidad de acercarse a una farmacia pues uno de mis hijos necesitaba medicación para una otitis y ahí cometí el primero de mis errores. En lugar de esperar a finalizar la comida decidí «acercarme en un momento». La dichosa farmacia se encontraba a unos 500 metros en una calle bastante empinada… ahí comenzó mi aventura.

Sentí una molestia repentina tras darme esa carrera. He de confesar que corrí como el mismisimo demonio y que no fué en el mejor momento, lo hice entre plato y plato, y en terreno con una pendiente pronunciada. No obstante, ya había realizado locuras y esfuerzos más prolongados en diversas ocasiones. – No hay de que preocuparse- pensé. Termine de comer con cierta inquietud.

Con el tiempo llegué a saber que estos dolores incluso tienen acepción: Dolor precordial. Y que en ocasiones preceden al propio infarto. En mi caso fue un sintoma claro de lo que me iba a pasar horas después.

Tenía constancia de que algo me sucedió, pero seamos sinceros, nadie quiere mirar directamente a los ojos de las cosas que lo asustan. Tras media hora de presión en el pecho y encontrarme muy fatigado me sentí aliviado y aquella desagradable sensación se me fué igual que vino. Me senté en el coche de vuelta a casa y desapareció, sin más. ¡Que crueldad!, el destino me deparaba un momento de angustia a plazos.

Para los mas curiosos, si tengo que acompañar esta sensación con una imagen para que quede clara, bien podría ser la de un dolor detras del esternon en su parte central y que puede irradiaba hacia los hombros. De forma instintiva me hacía agacharme y ponerme en cuclillas para tratar de calmar el dolor.

Finalmente llegué a casa y cené ligero, me acosté y dormí como hacía tiempo que no lo hacía. A veces pienso que me quede inconsciente ;-). Al día siguiente iba a cambiar mi vida aunque por entonces no podía adivinarlo. Dormi placidamente y soñe con los angelitos.

De este episodio saqué dos conclusiones que he comentado con todas las personas cercanas.

 

Consejo 1: Si tienes dolor intenso en el centro del pecho y fatiga inesperada, es momento de dejar lo que estes haciendo y llamar a urgencias.

Consejo 2: No hacer ejercicio de intensidad tras comidas copiosas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *